30/Crónicas Dominas: Π


El número Pi (Π) es una relación matemática derivada de los círculos. Tomando un círculo cualquiera, la división entre la circunferencia (longitud exterior del círculo) y el diámetro (longitud que divide el círculo en dos mitades iguales), siempre da el mismo resultado: el número Π. 


Debo de ser la esclava más inútil de toda la historia del BDSM. 
O la más estúpida. 
Cuando acepté convertirme en la esclava de Mayo me movieron dos razones. Una la observación de los signos en el tiempo. Yo no creo en la casualidad. Y el Amo apareció en un momento critico, con señales que solo alguien con mi mentalidad llevaría a su terreno.
Y dos, por esta puta necesidad de encontrar a alguien más fuerte que yo que no tema a la bestia que llevo dentro, y que sujetándola me deje respirar cuando salga. 
No se cual de la dos razones me resulta más absurda en este momento al compararlas con el dolor de culo que tengo.

El Amo dijo que nuestra relación es como el número Π. Y en lugar de sentirme halagada y orgullosa. Salí por patas como suelo hacer. Necesitaría un centenar de post para explicar lo retorcida que es mi mente y las cosas estúpidas que puedo hacer cuando alguien se acerca demasiado.

Hace seis meses cuando Mayo aún no era mi Amo, cuando me trataba de igual en un tanteo de roles. dijo: "En cuanto a lo trasto que eres...Me recuerdas a una gata salvaje... que por mucho que te esfuerces nunca será domesticada... solo vuelve a tu lado para alimentarse... y si la intentas atrapar te dejará una marca en la cara de por vida..."

Pensé en ese momento que ese hombre había entendido perfectamente mi naturaleza. Yo no soy domesticable. Y encima él pretende convertirme en su puta perra. Pero quien no entendió la verdadera naturaleza del otro fui yo. La Domina estúpida, con ganas de dominar desde abajo, segura de su potencial mental. Acostumbrada a ganar todas las batallas, a salir por patas en las vencidas sin un solo rasguño. Me equivoqué.
Él no necesita correa con la que arrastrarme por la calle. Podría estar en una habitación llena de gente y hacerme sentir la perra más puta y sucia de este mundo sin que nadie lo notara. Marcarme definitivamente sin marca de fuego o tinta... El Amo conoce mis demonios, se parecen tanto a Él que no teme a dentelladas enfrentarlos y hacerse responsable del control de su plaga.


Aprender de Él es de lo mejor que me ha pasado en los últimos años. Estar a sus pies se ha convertido en mi lugar. Uno donde para mi sorpresa me encuentro y me identifico. Pero entonces el Amo me sorprende con unas letras escritas, más tarde manifestándome lo orgulloso que está de mi y yo... Me siento la esclava más in merecedora del mundo, porque le siento Mío, territorialmente Mío, con un instinto animal, desatado, y siento que no es lo correcto. Él merece alguien mejor que yo, alguien que no luche, que sea dócil, que esté siempre perfecta esperando y sepa cubrirlo de silencios. Una esclava sumisa obediente, delicada ...

Yo soy el protagonista de River de la canción del Boss, Soy Tristan en Leyendas de Pasión, yo siempre soy el chico fuerte imbatible con el corazón maldito y el alma por redimir... Yo... no sé ser la mujer que debiera para mi Amo...  Solo una mujer cargada de responsabilidades de hombre, que no sabe delegar. 
Así que no puedo convertirme en una caniche, Sé que dice la verdad cuando me ofrece la terapia de animalizarme. Y si no puedo ser la gata bajo la lluvia, seré un Rottweiler, carnicera en mis modos. Como mucho un mastín español, así me ha llamado Él en alguna ocasión. Soy la perra del Amo, pero no puedo ser el Amo, ni lo deseo ser, aún así mis taras me bloquean. Y mirando al río, el agua me llama. Y soy tan estúpida, tanto que no puedo ver lo que oculta la canción del río de Miguel Ríos. ¿Se puede ser más torpe? yo creo que no...

Y entonces me bloqueo, me quedo sin tiempo y en lugar de mirarle al Amo me miro a mi. Me lleva la corriente, y yo en ella, esta vez tengo las manos atadas. Y Él que me ve, que me reconoce tal cual soy, mejor incluso que yo misma conoce ya mis limites. Me abre la puerta y me deja ir. 


Todos los ríos desembocan en el mar y algunos mueren antes de llegar a éste. Mis peces se alteran aquí en mi cabeza, agitan el agua de sus peceras. En mi corazón solo hay cabida para uno, ese pequeño pez payaso que no teme ser juzgado por las medidas ajenas. 
En mi corazón, este abrupto y endurecido órgano, solo hay cabida para el Amo, porque ha salido de él. Lo importante de la morada... es siempre su Morador. 
No importa lo mucho que me llama el agua... tengo que cumplir un cometido aún... 

Y los dos sabemos. 

El Amo deja a la esclava libre, sabe que no tardará 48 horas en volver, es el plazo que ha calculado mentalmente. La esclava se asoma a la puerta, rebasa el umbral pisa fuera, patalea, y vuelve a entrar pasadas tan solo unas horas. 

No hay agua suficiente en el planeta tierra para albergar mis peces. ¿Mis peces? ¿O mi pez?

La esclava vuelve con el rabo entre las piernas a los pies del Amo. 
Y éste da de beber a su propiedad. Y vuelve a tocar su nariz en mi pecera. 


Decía Blaise Pascal: "El corazón tiene razones que la razón no entiende" No me lo preguntes a mi tampoco. Yo no lo sabría razonar. 
¿Cómo se explica que una mujer como yo obedezca ordenes de un semejante? 
¿Qué a cientos de kilómetros me mande como si estuviese a dieciocho centímetros dentro de mi?
¿Qué me someta y yo me deje emputecer doblemente penetrada?
¿Qué me corra el número de veces que manda sin opción a debatir?

No lo sé. 
No sé quien de los dos está peor del cascabullo, si el Amo creyendo que puede convertirme en la mejor esclava. O yo que conociéndome, le creo a Él a pies juntillas. 


Amo, las 03:07 a.m. la puta perra se dispone a echarse a los pies de la cama. Pero si más avanzada la madrugada me entra más hambre... no respondo de que debas usar de nuevo la siniestra...



Comentarios

  1. Siniestra... Doblegados al deseo, ¿qué será cuando el deseo fenezca?

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    1. Ni idea.
      Si te soy sincera no pienso a más largo plazo que un día o dos.
      Pero lo que pase si ando por acá seguramente será contado.

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  2. Yo no podría ser amo.
    Ni esclavo.
    No aguanto a nadie.
    Bueno, quizás podría ser amo de las estrellas... eso no estaría mal.

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    1. De las estrellas...
      Las de Hollywood?
      Las del cielo?
      Las estrellas ... De mar?
      Ay Toro, eso tienes que explicarlo, jeje.

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  3. Lo que tenéis que hacer es veros cuanto antes y hartaros a follar. Verás como controlas las pataletas sin problemas.
    Besos guapa.

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    1. Tenemos fecha, como un parto programado... Mientras en lugar de pataditas lo que hay soy yo dando pataleta.
      Si te digo la verdad rubia, estoy acojonada solo de pensarlo. Yo nunca he follado sin estar al mando...
      Besos.

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