26/Divagando: Los hombres que no te amaron...

heroesdegaia's media:

Aquellos que no aprenden nada de los hechos desagradables de la vida fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido. Lo que niegas te somete; lo que aceptas te transforma.(Carl Gustav Jung)

Hablaba por privado con una mujer estos días, ella pidiendo consejo para ser una buena Domina.
Me decía que admiraba mi modo de expresar, que le gustaba lo que transmito. Mi fuerza y la capacidad que poseo al escribir para mostrar cercanía.
Quiere parecerse a mi. Yo aguanto la risa. Dice que parezco tan segura de mi, tan fuerte y a la vez tan normal. "Me gustaría poder dominar a los hombres como veo que hace usted, con ese modo de saber hacerlo. Me gusta mucho cuando usted escribe que es una experta en el arte de la guerra. Ser así de fuerte pues a mi siempre me rompen el corazón."

He de confesar que sus palabras me tocaron. Yo ni siquiera soy tan fuerte. Y puede que tampoco tan segura de mi. Ser normal es lo que he buscado siempre. Toda mi vida he intentado pasar desapercibida en mi entorno, en especial entre el sexo opuesto. Pero cuando emanas la fuerza vital que poseen ciertas personas, es imposible. Eso no quiere decir que seas una persona fuerte.
Para bien o para mal, es como tener un imán en el culo. Unos vendrán a follártelo y otros simplemente a joderte.
Nunca me he considerado nadie especial. Pese a que la gran mayoría de las personas con que me relaciono, insisten en catalogarme así.

Nacemos o nos forjamos. Ya sea como Dominantes o Sumisos. Siempre he pensado eso. No solo sexualmente, el rol se lleva en el ser y se aplica a todo lo que hacemos en la vida, incluido el sexo.
Yo por mi forma de ser nací para ser Sumisa. O al menos lo pienso a veces. Siempre me gusto servir, desde niña. No me importaba la causa, era feliz siendo útil como una más.
Cambiar las cosas a base de saber hacerlas bien. Compenetrarme con otros y trabajar en equipo. Pero al final, terminaba por ser siempre la jefa o la directriz de todos los proyectos.
En las relaciones fue más de lo mismo, servir para hacer feliz al otro. No me importó nunca ser el chivo expiatorio, si eso era el detonante de felicidad para aquel a quien amaba. Mi mayor satisfacción era hacer felices a las personas con que tenia el gusto de coincidir y sigo siendo igual.
Cuando llegué a la edad de las relaciones hombre-mujer, esa capacidad de entrega por mi parte seguía virgen. Yo hubiese sido una buena sumisa. Con esa actitud de dejarme hacer, de servicio, de complacer. Me gusta lo que se hace a conciencia, bien hecho, con pleitesía y entrega. 

El primer hombre del que me enamoré, se encargó de enseñarme en menos de dos años que una cosa son los deseos, las expectativas que una tiene de las personas y las relaciones. Y otra la realidad de los acontecimientos que nos van forjando. Yo era una adolescente, el doce años mayor.
Se encargó de someter mi naturaleza, mi autoestima y a la mujer que empezaba a despuntar. Y lo hizo con una facilidad de esas que dan la experiencia ante la ingenuidad de la edad. Y yo, pese a que veía que algo no era lo funcional que creía... Seguía a su lado. Hubiese sido una victima más. Una mujer sometida a la más absoluta sumisión. Posiblemente degradada a puestos de inferioridad que nadie merece. Porque él era un hombre con una prepotencia que ocultaba una falta de seguridad en si mismo. Someter mi personalidad, le daba el poder del que carecía. Hay tantas relaciones en nuestra sociedad así. Tantas muertes en vida y a veces abusos de poder llevados al limite que terminan en tragedia.
Creo que lo principal es intentar llevar los rol, independiente del que sea más afín a nuestra personalidad o estilo de vida, con la mayor responsabilidad. Sin dañar ni física, ni psicológicamente a nadie.

Una noche llegué a casa rota en todos sentidos. Recuerdo que lloré toda la noche abrazada a mi abuela sin poder decirle lo que me pasaba. Estaba enamorada de él, a sus pies, pero sabía que no estaba siendo justo conmigo y lo peor que no me amaba como yo merecía.
Por la mañana conseguí contar todos mis temores y lo que pensaba a mi abuela y ella me dijo: "Algún día mi vida, te mirarás al espejo de tu interior como ahora y darás gracias a Dios por todos los hombres que no te amaron. Porque gracias a ellos serás la mujer que debes y no la que otros esperan que seas"
Ella me dio muchos consejos basándose en la trayectoria de su vida y en lo aprendido en ésta. Y yo encontré un modelo en quien buscarme y ser yo misma. Jamás he vuelto a estar a los pies de un hombre que no me mereciera y solo seré de quien desde mis pies me gane.

No hay secretos, una Domina puede nacer ya siéndolo o puede forjarse.
Yo me forjé a mi misma buscando a ese hombre a quien entregarme. A quien entregar mi alma sumisa, jamás desde mi más temprana edad he sabido arrodillarme. Ni a comer la polla más deseada. No me he arrodillado ante nadie. Nunca más he abierto las puertas de mi sumisión, ni ante mi marido que es el hombre que camina en paralelo a mi lado.
En estos últimos veinticinco años varios han sido los hombres que han pasado por mi vida. Que me amaron en mayor o menor medida y que no se quedaron, al menos lo suficiente para ganarme.
A ellos, especialmente a los que no me amaron, les debo lo que soy.
Y sí. Ella, mi abuela tenia razón.
Terminas siendo quien eres y no quien otros esperan que seas. Esa es la parte más importante de una Domina. Puedes adaptarte a las circunstancias y a los tiempos, pero el alma sigue intacta, pura, indomable. Insostenible más que a la espera de quien realmente la merezca poseer.

No tuve que dejar de ser yo en ningún momento. Me he regido por quien soy. Me he entregado con medida y desde una posición impuesta como seguridad, pero nunca traté a ningún hombre de un modo que no hubiese deseado para mi.

Se lo he dicho a ella, esta mujer que busca el modo de ser una dominante y abrir sus fronteras. Para mi no hay secretos, como dominante, siempre he tratado a los hombres que se han acercado a mi como me gustaría ser tratada si fuera yo la parte sumisa de la relación. Todo lo demás es consenso y dar con la persona apropiada.
A veces las elecciones nos llevan a callejones inciertos. Pero es entonces cuando tenemos la mayor responsabilidad para con uno mismo. Yo he optado por ser quien ha puesto las normas y  las pautas. He llevado las riendas de las relaciones y las historias en las que me embarqué. No podemos cuidar de nadie, sin antes cuidarnos. Ni someter a otra persona sin ser sometido antes por uno mismo. Nuestro mayor reto es mirarnos interiormente y saberse dueño de si.
Partiendo de ello todo lo demás es más o menos fácil según nos lo propongamos y las personas con quien coincidamos a lo largo del camino.

En el ámbito sexual, lo mismo.
A veces es mucho más fácil, en mi opinión lo es. Porque se ponen las condiciones desde el principio sobre la mesa. Esa es la única diferencia que veo yo entre una relación D/s y una relación convencional. Lo básico es saber quien eres, que quieres, y que estas dispuesto a dar de ti mismo. Sabiendo respetar los limites de tu dignidad y dando el mismo margen a la otra persona.



Comentarios

  1. Nunca dejamos de ser convencionales..., en cualquier relación se impone el gusto por las prácticas indistintas.

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    1. Cierto.
      En cualquier relación existen tantos entresijos, que... Ser fiel a uno mismo, puede ser la única baza que nos salve.

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  2. Tienes claro lo que quieres, en ese caso, lo demás no importa.

    Besos.

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    1. Entre tener claro lo que uno quiere, y hacer lo que uno debe, hay a menudo tantos cabos por atar que... No se si es mejor hacerse el loco y que nada importe, o tomárselo tan a pecho que termine importando. Pero sí, para empezar, lo importante es tener claro que se quiere.

      Besos ;)

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  3. ¿ Necesito más motivos Ama, para explicar porqué te amo ?

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    1. :))))))
      (... suspiro)
      Ojalá me quieras libre.

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  4. La vida te va probando y al final, eres lo que te pasa.

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    1. Creo que en gran parte si. Por eso yo soy indestructible. Llevo tantos palos en el costillar que me han echo ser hasta grotestamente altanera a sus efectos. :)

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  5. El texto es para enmarcarlo...nunca había leído una entrega tan delicada y bien definida...y se lo leo a una Domina!!!!!
    Mi mas sincera enhorabuena...de Don a Domina.

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    1. Gracias por tu comentario, me halaga.
      He crecido y sigo haciéndolo sometiendo mis miedos. Y en esta batalla propia he aprendido que no se domina aquello que no se posee. Y para poseer a alguien, primero debes ganarte a la persona, su inteligencia y su voluntad, y no hay camino más corto que andar que con la propia entrega. Luego, todo es seguir la estrategia y marcar límites.

      Mis saludos caballero.

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