5/Sex Diario Abierto.

Retrato al oleo de Serge Marshennikov


Después de una larga noche de trabajo llegar a casa al amanecer y disfrutar de la soledad también tiene sus encantos. Sobre todo cuando el agotamiento físico empieza a hacer estragos. Unos compañeros de trabajo me han invitado a ir a desayunar, hoy me he negado, solo me apetece ir a casa y descansar en mi mullido diván junto al ventanal orientado al este. Ver el amanecer desde él, contemplar los primeros rayos del sol penetrando las sombras de mi dormitorio, sentir el suave calor sobre las curvas de mi cuerpo mientras me relajo escuchando la sinfonía "Silencio" de Beethoven ... Ummmm. Tan solo es comparable a estar con él en el mismo lugar aunque sea a horas donde el sol no haga acto de presencia.

He llegado a casa y he tomado una ducha. Me desplazo descalza y desnuda hasta mi dormitorio mientras me suelto el moño en el que he recogido la melena para no mojarla, lo dejo sin deshacer del todo cayendo en trenza. Me dirijo a la cocina, mi cafetera inunda y perfuma todo el ambiente. Ummm café reciente, negro, amargo, todo un placer para los sentidos. Veo mi sensual bata de encajes echada en el respaldo de la silla de la cocina, la dejé ahí hace dos noches olvidada. Sonrió al recordar su cara cuando le abrí la puerta y me vio solo vestida con ella. Que poco tiempo más duró sobre mi cuerpo. Observo mientras me la coloco que tiene desgarrado el encaje junto a los corchetes del cierre. Daños colaterales de la batalla, me estremezco al recordar el modo en que me desnudó cargándome hasta esta instancia, es un pervertido, le encanta follarme en la cocina... Y a mí, bueno...Jejj...  Me gusta que me lo haga en cualquier sitio.

Voy apagando luces y dejando en penumbra mi hogar mientras me dirijo al templo de la diosa. Mi diván es mi trono, entre dos luces está esperándome con sus ropajes de gasas y sedas que me encanta sentir en contacto con el cuerpo cuando me arre-cuco como una felina de talla inferior y no como la fiera salvaje que realmente soy. Estoy a punto de echarme sobre él cuando siento vibrar el móvil en el bolso que reposa tirado sobre la cama. Empieza a sonar en el ambiente la sinfonía mientras me tumbo y comienzo a repasar los mensajes que me han enviado en las últimas horas, 

Me sobresalta la burbuja del último mensaje entrante en pleno directo. Ay Dios mío, hablamos anoche y estaba segura de que hoy su mensaje de buenos días no me faltaría. No es el único que me alaga con sus atenciones y sus intentos de acercamiento. Pero hoy, he de reconocer que esperaba no equivocarme y así ha sido. 
Me siento superior a él en muchos aspectos, tal vez solo sea por la edad o por este puto sentido ególatra que tengo. El caso es que voy dominando toda la conversación hasta que el chico en cuestión me tira el anzuelo con ese aire canalla y fresco de la juventud. No es nada inocente, todo lo contrario, sabe utilizarlo y se ve que le funciona con las mujeres... Lo sé con seguridad al sentir como me empiezan a temblar las piernas y fluir mi vagina. El muy cabrón me está poniendo a tono desde otro continente. Y me dice como si nada que tiene un gran problema, le pregunto si ese es el momento en que me confiesa que lo tiene entre las piernas y va y me suelta como si nada que es sapioxesual... Ala, y el coño me retiembla justo al leerlo. Ya lo veo venir, al final seré yo quien tenga un gran problema si este espécimen de macho continua dándome los buenos días. 

La conversación empieza a tomar un sentido picarón, mientras yo me voy increpando las ganas e intentando mantener equilibrada. ¿A quién pretendo engañar? No quiero ser mala con el chico, pero me sale la vena canalla cuando le confieso que me voy a descansar y me desea que no lo haga, que ojala me entren muchas ganas y tenga que complacerme pensando en él antes de poder irme con Morfeo... Jodido cabrón!! 
Le digo que es bueno y que ya me tiene mojada. Que aguante su sonrisa y sus ganas y no responda al mensaje. Juventud, bendito tesoro... Me responde de inmediato. 
No me sorprende. 
Pienso que este chico va a tener que aprender a obedecer, le leo, y ahí está... Mostrando hábilmente sus cartas para dejarse hacer conmigo... Quiere que imagine que me seca con su lengua. 
-Ay Cariño -Pienso- tu lengua va a tener que hacer horas extras en este húmedo coño mío. 

Suelto el móvil, sonrío a los primeros rayos del sol que empiezan a colarse por mi ventana, mientras me empiezo a acomodar con las piernas semi-flexionadas y cuelo una de mis manos bajo las transparencias de mi bata de encaje. Estoy empapada, su lengua me vendría ahora de perlas para besar y secar o dar más humedad a mis labios inferiores... 
Cierro los ojos, me dejo llevar por el envolvente sonido de las notas musicales, las caricias tibias del sol que me rozan la piel como un amante sutil. La experiencia de mis dedos en esta parte tan intima de mi cuerpo hace el resto... No hay manos que exploren, abarquen y sometan más expertas que estas mías. 
Ummm... El día solo acaba de empezar...




Comentarios

  1. Una entrada genial, como de costumbre en este blog.
    Si me permites una pequeña corrección, la canción "Silencio" de Beethoven, es "Silencio de Beethoven" de Ernesto Cortazar.
    https://www.youtube.com/watch?v=fulC4MuO9bw

    Y ya que estoy te dejo una recomendación para esos momentos de diván:
    https://www.youtube.com/watch?v=rEGOihjqO9w

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    Respuestas
    1. Gracias Dao Zen por el cumplido a la entrada y a este mi espacio.

      Como podrás comprobar si ha leído las ultimas publicaciones de este blog están cambiando en sus costumbres de publicación.

      Tanto las practicas sexuales como el rol de Domina quedaron anulados delegados a un segundo lugar. Al pasar a un estado prioritario el ser propiedad de DomMayo como esclava.

      También se agradece su recomendación musical, pero le comunico que cada uno de mis momentos de diván son supervisados por el Amo con todo lujo de detalles y modo de ejecución.

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